Sobre óptica y mecánica.
Entendió que su percepción consciente era ya sólo la representación refleja cuando registró un patrón en el suelo de la lluvia.
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© Albert Sans. El texto se reproduce con el expreso consentimiento del autor.
Sobre óptica y mecánica.
Entendió que su percepción consciente era ya sólo la representación refleja cuando registró un patrón en el suelo de la lluvia.
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© Albert Sans. El texto se reproduce con el expreso consentimiento del autor.
El amor.
El hermano terminó de referir las palabras del doctor.
- Mamá ya no reconoce a algunas personas.
- De todos los hijos, a mí sólo ha olvidado.
- Contigo no tiene cuentas pendientes. Olvidarte el primero es la forma última de su amor.
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© Albert Sans. El texto se reproduce con el expreso consentimiento del autor.
El sepulturero conoció a los padres días antes del entierro del niño. Acudían periódicamente y flores blancas cubrieron la losa grabada. Hasta que dejaron de aparecer y dos losas se dispusieron a los lados de aquélla del hijo.
Las últimas flores blancas no fueron reemplazadas y el sepulturero fue conminado a retirarlas. Una fecha pendiente bajo el nombre del niño enterrado, muy posterior a aquélla sola bajo los nombres de los padres.
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© Albert Sans. El texto se reproduce con el expreso consentimiento del autor.
La niebla.
Había sido humo sólo. El hombre había sido por él envuelto y por el breve viento frío. Pero fue la niebla sólo. Sin memoria en ella el espanto y el cuchillo y la sangre.
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© Albert Sans. El texto se reproduce con el expreso consentimiento del autor.
Ser el secreto.
Hallaron el cadáver y las balas. Dos direcciones de entrada en el cuerpo. Pero fue primero el cianuro. Serían la investigación y las preguntas a los amantes. Sólo una hora difirió, el propósito no compartido. Las declaraciones apenas informaron insuficientes las coartadas.
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© Protegido.
Infinito.
Besó las manos de la mujer muerta; le había hablado antes, acariciando el rostro quemado. Llamándola.
Fue el estallido y fueron las llamas. Sería ya la bolsa cerrándose y el cadáver imposible alejado.
En pie, el fragor u hombre es un arquetipo.
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© Protegido.
Una tragedia de Sófocles.
Es una tragedia de Sófocles. No hay elección de la acción de nacer; el hambre, ya nacido, sola, urge la permanencia y su perseverancia.
Además, en la estricta determinación aconteciente, no hay elección de la condición cuya manifestación última es dejar de respirar. Ni resignación o indocilidad en la imposible pasividad-actividad.
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© Protegido.